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Coche eléctrico BAJO CERO: ¿Qué le ocurre a un eléctrico ante frío polar?

Una pregunta que bien se nos puede plantear ante las mínimas invernales que sufrimos estos días: ¿qué ocurre cuando usamos nuestro coche eléctrico a temperaturas polares?

Afortunadamente, y para nuestra tranquilidad como usuarios del coche eléctrico, la autonomía y la capacidad de las baterías cada vez es más “climatizadora”. Y nuestro rango de autonomía va aumentado a cada nuevo lanzamiento. Ya hemos dejado atrás aquella época en la que, usar un coche eléctrico bajo temperaturas invernales severas era sinónimo de bufanda, gorro de lana y vaho en los cristales. Todo esto para no comprometer nuestra vuelta a casa ante el aumento considerable del consumo en kilovatios por la acción de la calefacción.

Pero no por ello debemos confiarnos. Cuando el frío aprieta todas las baterías, por muy bien aisladas que estén, se resienten y su capacidad energética disminuye. Dependiendo de lo extremo del frío, esta merma temporal de capacidad puede oscilar en un rango de un 5% a un 15%. Sin olvidar que, lo que más gasta cuando “arrancamos” nuestro coche eléctrico a temperaturas bajo 0º, es la calefacción. Ir a 20º cómodamente climatizados tiene un coste que, por ejemplo en un utilitario como un Nissan Leaf de 40 kwh, puede llegar a nada menos que 3 kilovatios por cada hora que circulemos calentitos. Siendo su media en periodos invernales de 1 a 2 kilovatios extra por cada hora calentada.

Coche eléctrico a temperaturas bajo cero

Coche eléctrico bajo cero: Datos concretos

Esto, traducido en autonomía para que se entienda mejor, quiere decir que: si arrancamos, por ejemplo, a -5º por la mañana y durante el día la temperatura máxima no llega a superar los 5º positivos, nuestra autonomía bajará en nada menos que 40 km. De los 200 km (siendo realistas) que puede recorrer el Nissan Leaf de 40 kwh, fácilmente se podrán quedar en apenas 160 km en los días más fríos del invierno. Eso sí, iremos calentitos, sin bufanda ni el abrigo puesto.

Si a las bajas temperaturas invernales le sumamos por ejemplo nieve, lluvia o viento en contra, nuestro consumo puede subir en más de un 30%. Esto con respecto a circular en un día normal de primavera a 15º/20º. Por lo que, nuestra pérdida de autonomía puede llegar a 60 km menos recorridos en el ejemplo del Nissan Leaf.

Llevar los limpias funcionando, la luneta térmica encendida o las luces también suman kilovatios de consumo. O mejor dicho, restan también algo de autonomía. Cuanto más pequeña sea nuestra batería mayor será la repercusión de estos consumos.

“Trucos” de climatización en coches eléctricos

Esta diferencia en autonomía es mucha. Y aunque solo se va a dar en los días más fríos del invierno, conviene tenerlo en cuenta. Varios coches eléctricos modernos recurren a sistemas muy ingeniosos como el climatizador inteligente del Jaguar I-Pace. Éste detecta si viajamos solos y climatiza exclusivamente la plaza del conductor. O, en el caso del acabados más lujosos del Nissan Leaf o Hyundai Kona EV, podemos calentar los asientos, así como el volante, para poder bajar la temperatura media del climatizador sin quedarnos helados. Pequeñas ayudas para ganarle kilómetros al invierno.

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Otra de las tecnologías ya implementadas hace años en los coches eléctricos, es la posibilidad de climatizar el habitáculo de forma remota o programada. Usaremos la electricidad procedente de la red eléctrica desde nuestro cargador (Wallbox) enchufado al coche para climatizar el habitáculo unos minutos antes de salir. De este modo no consumiremos ni medio kilovatio de nuestra batería antes de arrancar.

Por experiencia os puedo contar que es una auténtica gozada subirte al coche calentito cuando fuera marca 5º bajo cero y alrededor tus vecinos raspan los helados cristales de sus coches. Todo esto mientras sus tubos de escape crean una atmósfera más invernal, si cabe. Ese gesto de subirse al coche, exclamando ¡qué frío! mientras nos frotamos las manos antes de agarrar el volante helando, como el de esperar varios minutos parados a que el motor se caliente y vaya caldeando el ambiente, en pocos años, habrán pasado a los anales de la historia automovilística.

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