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El milagro de Noruega: así ha implantado los coches eléctricos

Actualmente, el 60% de los coches nuevos son electrificados. Un milagro que en realidad, se trata de una gran gestión del Gobierno de Noruega.

Hace poco os mostramos en EVPro cuál, entre todos los coches eléctricos del mercado, es el más barato de España. Un vehículo que no baja de los 22.000 euros, con el equipamiento base y sin tener la batería en propiedad. Un precio elevado si tenemos en cuenta que los españoles gastan unos 17.000 euros de media en un vehículo nuevo y que un coche de combustión de características similares es mucho más barato. Pero hay un país donde esto es justo al revés. Ese país se llama Noruega.

ANFAC le ha dado 200 puntos sobre 100 (sí, dobla las puntuaciones exigidas como requisito mínimo para implantar el coche eléctrico). Un país donde actualmente, el 60,1% de los coches nuevos se venden electrificados. Aquí, parece un imposible. Pero te contamos cómo en Noruega han logrado que los coches eléctricos triunfen: los impuestos son clave.

El cliente que desee comprar un vehículo electrificado no paga nunca IVA… que está establecido en un 25% para los coches de combustión. Una norma que además es constante y no puntual: España cuenta con planes de ayuda como el Plan MUS II, que además de agotarse rápido, cambian en función de la Comunidad Autónoma y cuentan con un presupuesto reducido.

Es cierto: en este país escandinavo no se venden tantos coches como en otros países. Pero sí es cierto que Noruega es el país con más coches eléctricos e híbridos por habitante del mundo y sin duda, es un ejemplo para comenzar a cambiar las cosas en sitios como España o Italia, considerados por ANFAC como los dos países que peor han implantado esta movilidad.

Grandes diferencias de precio: así cuestan algunos coches eléctricos en España y Noruega

En Noruega, por ejemplo, Smart ya solo vende su ForTwo EQ. Ya no vende la versión gasolina que sí se puede comprar en España. Y la diferencia entre el EQ noruego y el español es muy evidente: de 169.900 coronas (17.413,57 euros) a 23.585. Unos 6.000 euros de diferencia en un coche que de venderse por ese precio aquí, si entraría dentro de la media de gasto española.

Pero vayamos al otro lado del espectro de precios en cuanto a coches eléctricos y comparemos diferencias entre España y Noruega. Probemos con el Audi e-tron que acaba de presentar la firma de los cuatro aros. Allí, el Audi e-tron 55 más básico cuesta al cambio 66.847 euros. Aquí su precio base es de 68.131,18 euros, pero hay que sumarle 14.307 de impuestos. Por tanto, en total, te cuesta 82.440 euros. Las diferencias, sin duda, son brutales. ¡Casi te puedes comprar un Smart ForTwo EQ en Noruega con la diferencia!

Por tanto, aunque Noruega cuente con una renta per cápita muy superior a la de España -de hecho, es de las mayores del mundo-, se suma el problema de los impuestos. Porque los noruegos tienen mayor capacidad económica que los españoles, pero el Gobierno también ha hecho una fuerte apuesta por la implantación de este tipo de movilidad mediante la eliminación del IVA, mientras España, simplemente, hace planes de ayuda que terminan siendo “engañosos”: parte de ese dinero tendrás que devolverlo a través de la declaración de la renta en una cantidad que depende del escalón de IRPF en el que te sitúes.

¿El resultado de Noruega? Muy clarividente: en apenas 8 años han pasado de un 80% diesel a un 20%, mientras que los coches electrificados han subido nada menos que un 60%. ¿Es imposible implantar los coches eléctricos en España o es que las medias no son las más oportunas?

Aquí un motor tradicional es mucho más barato

Vayámonos a un coche que tiene versión eléctrica y tradicional: el Hyundai Kona. Este coche, en su configurador, cuesta con la versión Tecno y un motor de gasolina de 120 CV (1.0 TGDi) 24.840 euros.

Por otro lado, el Hyundai Kona eléctrico con esa versión -la única disponible- y 100 Kw (136 CV) de potencia, cuesta 36.100 euros. Una diferencia de 12.000 euros, lo cual es mucho dinero. Pero, ¿si quitásemos el 21% de IVA al eléctrico que sucedería? Que costaría 29.865 euros -6.235 menos-.

Aún hay una diferencia de 5.000 euros. Pero en este caso, compensa: recargarlo es mucho más barato, requiere menos mantenimiento, no paga parquímetros o peajes y además, está exento de pagar algunos impuestos. Por tanto, quizá de esta manera el coche eléctrico tendría un mayor peso en las ventas de nuestro país.

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