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Prueba del Hyundai Kona EV de 64 kWh: pura potencia ecológica

Con un corte de SUV urbano, el Hyundai Kona EV arrasa en prestaciones y manejo, sin rival en el coste por kilómetro. Su precio, 42.000 euros.

El Hyundai Kona EV homologa 449 km de autonomía y a su vez un consumo eléctrico de 15,4 kWh a los 100 km (WLTP ciclo combinado). Podemos dar fe de que puede ser muy realista siempre que no circulemos a temperaturas invernales muy bajas o lo hagamos siempre por autopista a buen ritmo (velocidades legales). Nos ha sorprendido gratamente durante toda la prueba su bajo consumo medio que fue de 15.9 kwh con unos recorridos nada favorables (autovía en el  80% y el resto por ciudad).

Incluso aplicándonos a fondo con el acelerador para sentir sus explosivos 7.6 segundos homologados en aceleración de 0 a 100 km/h no hemos superado la barrera de los 18 kWh. Realmente el nuevo Hyundai Kona EV es un ahorrador de fondo, máxime si tenemos en cuenta que, a pesar de lo compacto de su  tamaño (4.18 metros)  pesa nada menos que 1.760 kg sin carga humana en su interior.

Y ya que hablamos de consumos el nuevo Hyundai Kona EV, dispone de dos tipos de carga (además del cargador de cable “lento” para emergencias) El clásico puerto tipo 2 (Mennekes) a 7.2 kW y 9.40 horas de recarga, y el muy rápido CCS combo de 100 kw que cargaría hasta el 80% de la carga en 40 minutos siempre que encontremos cargadores que lleguen a este amperaje.

Habitabilidad y calidad de vida abordo del Hyundai Kona EV

El Hyundai Kona EV es un coche de moderno, discreto en sus formas pero muy capaz. Por su formato a medio camino entre un SUV propiamente dicho y un monovolumen compacto. Sus medidas exteriores son 4.18 metros de largo, 1.80 metros de ancho y 1.57 metros de alto. En el Hyundai Kona EV disfrutamos de espacio más que suficiente para 4 ocupantes, quedando la quinta plaza (central) claramente más pequeña, para niños o uso ocasional por ciudad.

Su maletero, de formas muy regulares, no está mal de tamaño y el hecho de ser eléctrico apenas le resta capacidad. 332 litros o 373 incluyendo el doble fondo que podemos usar para guardar el cable de carga.

Otra cuestión es la de viajar, algo que con la batería de 64 kWh es factible gracias a sus 370/420 km de autonomía real en carretera. Aquí los 4.18 metros pasan factura en el maletero puede quedarse algo justo para el equipaje de cuatro adultos.

En su interior, increíblemente bien iluminado de noche, se respira un buen compromiso entre calidad percibida (general) y ajuste. Quizás, algún que otro plástico duro en el salpicadero, desentona. Algo que pasaría desapercibido en su versión gasolina de primer precio (16.000 euros) pero quizás no para esta versión Style, la más cara, que cuenta con asientos de cuero, reglajes eléctricos y Head Up Display entre otras sutilezas. Agradable al tacto, todos sus mandos (que son unos pocos) y botones, junto con la pantalla táctil de 8” quedan muy “a mano”.

Tras un breve periodo de tiempo, como le suele pasar a la mayoría de coches de la marca coreana, reconoceremos todas sus funciones  y los encontraremos sin apenas bajar la vista, con la salvedad, al menos para mí, de la disposición del selector de marcha:  adelante / atrás y posición P (parking) que también es a base de botones y no con un selector, a modo de palanca, como el Nissan Leaf o su hermano el Kia Niro EV.

Como comentamos, el ajuste cumple con las expectativas de un cliente exigente,  sin ruidos molestos o vibraciones. Precisamente la ausencia de ruido del motor, es algo que colabora a ese rodar silencioso y placentero de cualquier eléctrico puro. Solo un leve pero persistente sonido procedente de la rodadura, empaña un poco la experiencia “e”. Estos decibelios “extra” a baja velocidad quizás tengan como responsables a los neumáticos de la unidad de pruebas y su afán ahorrador.

Nos habría gustado haber hecho la prueba con otros neumáticos para cerciorarnos por completo. Un mal menor que siempre podremos “encubrir” subiendo el volumen del equipo de sonido que, dicho sea de paso, no suena nada mal e incluye Apple CarPlay y Android Auto.

Un Hyundai Kona EV repleto de equipamiento premium

En cuanto a equipamiento, el Kona EV de la marca coreana se hace “valer”  desde  su versión Tecno. La “básica” incluye faros led, aerodinámicas llantas de aleación de 17”, cámara de marcha atrás con sensores de aparcamiento, Head Up Display (de plastico, no proyectado en el parabrisas) y todos los asistentes a la conducción actuales (aviso colisión frontal, detector de peatones, asistente de cambio involuntario de carril, etc) dejando el seguimiento de carril (LFA) que lo convierte todo un nivel 2 de asistencia a la conducción, al acabado Style así como los asientos de cuero con reglajes eléctricos. Todo un despliegue tecnológico que no todas las marcas premium equipan. El Hyundai Kona EV puede presumir de estar a la última no solo en ecología y ahorro sustancial de consumo.

Urbanita y práctico para la ciudad

Con la batería de 64 kw/h circular con el Kona EV por entornos urbanos e interurbanos nos hará olvidarnos por completo de conceptos como velocidades de carga y aplicaciones GPS para encontrar los puntos en el mapa. Después de un ajetreado día al volante, recorriendo nada menos que 150 km y ver en el display del Hyundai Kona EV que todavía figuran 250 km (estimados) por recorrer, es de lo más estimulante y tranquilizador. Sin duda, va sobrado de autonomía para el día a día por muy lejos que vivamos de nuestro lugar de trabajo.

Existe una versión del Hyundai Kona EV menos prestacional con 136 CV y una batería de 39,2 kWh en la que, según nuestro radio de acción, sí tendremos que estar más atentos a autonomía final que rondará los 180/220 km reales. Un coche que a nivel de ventas, Hyundai considera residual frente a este coche que hemos probado. El coste de adquisición sin ofertas ni campañas es de 38.500 euros, unos 3.500 euros menos que el potente Hyundai Kona EV de 64 KW/H.

Precisamente, la gran ventaja del Hyundai Kona eléctrico es su versatilidad de uso. Tanto si vivimos en el centro de la ciudad o en un amplio extrarradio,  podremos circular por cualquier calle de acceso restringido o meternos en los carriles reversibles BUS-VAO y aparcar sin ningún problema gracias a su etiqueta cero y a sus “contenidos”  4.18 metros de longitud. Por supuesto lo haremos de forma gratuita en la mayoría de las ciudades españolas.

Todo ello con la inmediatez propia de los eléctricos de la que el Hyundai Kona EV no es ajeno. Cambiar de carril, adelantar o salir el primero es un semáforo es tan sencillo como dosificar la presión en el acelerador pero ojo, que el nuevo Hyundai Kona EV en su versión de 204 caballos es un auténtico lobo con piel de cordero.

Arrancar “haciendo ruedas” es una constante en el modo sport, el más prestacional de los 3 modos de conducción (sport, confort y eco). Si abusamos de toda la caballería en ciudad en más de una ocasión seremos el punto de mira (poco amigable) de más de un peatón asustado por el chillido de sus cubiertas. Desde luego para ciudad es más “cómodo” y recomendable conducirlo en modo confort o eco. No olvidemos que el Hyundai KONA EV va sobrado de potencia para ciudad indistintamente del modo seleccionado.

Frenada muy regenerativa pero poco intuitiva: los mandos están en el volante

En cuanto a la frenada regenerativa esta se realiza mediante el primer recorrido del pedal de freno de forma automática o en 3 niveles con unas levas en el volante. En general podemos decir que el tacto del pedal de freno es razonablemente bueno, algo que no suele ocurrir en la mayoría de los coches eléctricos. Eso sí,  practicando una conducción deportiva peca de un taco “artificial” pero para nada molesto o peligroso.

En cuanto al “tacto” frenando con las levas en el volante me ha resultado algo raro. Retener retiene bien, no es el e-pedal de Nissan Leaf y obliga a mantener la mano presionado de forma permanente la leva si queremos llegar a la máxima capacidad de regeneración por lo que, no acaba de ser operativo si, por ejemplo, además de frenar queremos girar el volante. En cualquier caso, los frenos del Kona EV tienen un gran poder regenerativo por lo que, practicando una conducción anticipativa y exenta de brusquedades,  el consumo en ciudad puede estirar la autonomía a nada menos que 500 km.

El Hyundai Kona EV, en carretera

Si en ciudad el “pequeño” Hyundai Kona EV es el rey de los semáforos,  en carretera abierta no se queda nada corto. 204 caballos “eléctricos” y un par de 395 Nm dan para mucho. A pesar del peso de las baterías, ningún otro Kona podrá seguirnos el ritmo si nos empleamos a fondo con el acelerador.

Es un coche muy dinámico, me atrevería a decir que hasta ágil. Sus suspensiones son algo más duras que en el resto de la gama y su puesta a punto ha quedado francamente bien. La versión Kona 100% eléctrica mantiene un buen compromiso confort/comportamiento en todo tipo de carreteras.

Una vez más, sus cubiertas de tinte claramente ecológico/económico, harán “agua” ante una conducción decididamente deportiva. Pero ¿quién quiere sacar al Hyundai Kona EV de su guión?

Hacer grandes distancias, llegando a destinos que estén a más de 500/600 km, es algo totalmente factible, a una sola parada, siempre que seamos comedidos con el acelerador. Aquí es donde, una vez más,  la experiencia de viajar en el Hyundai Kona EV totalmente eléctrico se convierte en muy placentera por la ausencia casi total de vibraciones.

Conclusión

A priori podría parecer algo cara la versión 100% eléctrica del Hyundai Kona con batería de 64 kWh. Teniendo en cuenta posibles ayudas estatales y ofertas de la propia marca el precio final rondará los 33.000/35.000 euros. Cuantos más kilómetros recorramos con el, mejor. Antes llegaremos a alcanzar ese “ahorro real” Pero, el placer de conducir este utilitario de la “clase premium” del confort (con capacidad para viajar),  lo obtendremos desde el primer kilómetro recorrido. No olvidemos que, quien compra el Hyundai Kona EV, conduce el Kona más prestacional de todos los tiempos. ¿te atreves a llevarlo?

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