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Prueba: Seat Arona TGI y Seat eXS Kickscooter ¿Una combinación perfecta?

Para nosotros, supone un gran combo para disfrutar de muchas situaciones. Por eso os lo traemos: Seat Arona TGI y el patinete de la marca, el eXS Kickscooter.

Etiqueta ECO y vehículo de último kilómetro. Seat Arona TGI junto al Seat eXS Kickscooter. Vamos, una combinación que, para nuestro gusto, es ideal para cualquier tipo de uso: desde disfrutar del centro de una ciudad con restricciones hasta llegar a una zona costera, aparcar y saborear un agradable paseo bordeando la el mar (siempre que tenga calzada o carril bici). Dos vehículos complementarios para llegar a los sitios de una forma rápida y, además, eficiente.

Pero comencemos hablando del Seat Arona TGI. Un coche que, gracias a la combinación de su motor 1.0 TSI de tres cilindros y 90 CV con tres depósitos de Gas Natural Comprimido (GNC) y uno auxiliar de gasolina (9 litros), obtiene la etiqueta ECO. ¿Esto qué significa? Acceso sin restricciones al centro de las ciudades, un ahorro del 50% en parquímetros o la posibilidad de conducir por los carriles de Bus-VAO.

Y una fórmula interesante también para el bolsillo. De media, este coche nos ha gastado 5,3 kg/100 km… y el repostaje, costando en estos momentos 0,92 euros, nos ha permitido hacer 400 kilómetros en Madrid y sus alrededores por unos 20 euros. Esto, en tramos urbanos. Fuera de ellos, es decir, en viajes por autovía, este consumo desciende hasta acercarse a los 3,3 kg/100 km que homologa.

Pero, ¿cómo es y cómo van ambos vehículos? Ya tuvimos un contacto con la gama TGI de Seat, pero vayamos a hablar de este Arona con más profundidad

Aspecto exterior

El Seat Arona con acabado Xcellence nos ha gustado en cuanto a su diseño. Un coche de dimensiones compactas (4,14 metros de largo, Ibiza tiene 4,06 m) pero que no lo parece debido a que la firma española y sus diseñadores se han encargado de ofrecer un aspecto robusto que engaña, ya que parece más grande a simple vista.

Se trata de la versión más alta de la gama TGI junto a la FR (ambas de 24.030 euros) y debido a ello, cuenta con el logo Xcellence sobre un cromado en el Pilar C. El único detalle de diseño exterior que le diferencia respecto a otras versiones. Lo que sí diremos es que este Seat Arona gana muchos puntos cuando utiliza pintura bicolor: una para el techo y pilares y otra para el resto de la carrocería.

Aspecto interior del Seat Arona TGI

Aquí es donde sí vemos el refinamiento. Los ajustes del coche están bien fijados y ofrecen sensación de robustez gracias a unos remates de calidad. Sus plásticos en, por ejemplo, salpicadero o puertas, muestran calidad.

Por otro lado, cuenta con detalles del color de la carrocería en puertas y volante, algo que nos ha gustado particularmente. Se une a unos asientos francamente cómodos, acabados en piel y alcantara. En definitiva, el coche ofrece buenas sensaciones a nivel de calidad percibida.

Cuenta con un cargador por inducción bien situado, una pantalla táctil que lleva unos añitos en el mercado (la hemos visto infinidad de veces en otros Seat o Volkswagen). Pero, para nosotros, es de las más intuitivas y sencillas de utilizar del mercado que se sincroniza con Apple Carplay. Esto último es algo útil pero que queda lastrado por la necesidad de usar cable: si ya no es necesario cargar el móvil con cable ni tampoco utilizar muchas de sus funciones, al final este elemento apenas se usa por ser “demasiado analógico”, podríamos decir.

Motor y comportamiento del Seat Arona TGI

El motor 1.0 TSI de este Seat Arona cuenta con 90 CV como os hemos contado, pero no penséis que esto supone un escollo a la hora de circular. Seat aprendió bien que la caja de cinco marchas manual que equipó en su primer Ibiza TGI hacia los desarrollos demasiado largos para un coche con un motor tan apretado y esto hacía que sufriera en cuestas.

Pero este Arona llegó después, a la vez que el segundo Ibiza, que con el know-how aplicado, ya equipaba la caja de seis marchas manual con desarrollos más cortos para ofrecer siempre un par adecuado y al mismo tiempo, consumos reducidos. Y al igual que lo apreciamos en el urbano de Seat, se aprecia mucho en el Arona.

El motor de tres cilindros ofrece una potencia suficiente para afrontar cualquier tramo sin problemas. Es cierto que hay que jugar con el cambio para encontrar siempre el par adecuado del coche. Pero debido a que sus desarrollos son muy cortos, encontramos recompensa: llegamos rápido a las marchas más largas y así, se reduce el consumo. Aunque ese ‘juego’ queda reducido gracias a su turboalimentación, que ofrece un par motor adecuado incluso a 1.500 vueltas.

Si valoramos su comportamiento, nos parece un coche muy noble, con una suspensión más firme que otros SUV pequeños, algo que le permite ofrecer sensación de estabilidad en cualquier momento.

¿Y si a esto le unimos un patinete eléctrico?

No nos engañemos: Madrid Central es una parte grande de la ciudad. Y en caso de Barcelona, la Zona de Bajas Emisiones, es un área mucho más grande. Poder entrar a estas zonas y aparcar es un auténtico lujo que ahora no todo el mundo puede realizar. Pero poder aparcar en cualquier punto de esta zona y llegar a otra en cinco minutos es una auténtica pasada.

El Seat eXS Kickscooter es un patinete diseñado por Segway que va a un máximo de 25 km/h. En las cuestas sufre un poco si no cogemos carrerilla (va a unos 10-15 km/h, no puede más), pero esto ya significa ir más rápido que caminando.

Ofrece una buena visibilidad al resto de conductores para no tener miedo de ser atropellados (ya os contamos por donde debe ir un patinete eléctrico) gracias a unas luces led bajo la base y dos luces traseras siempre encendidas que parpadean cuando frenamos.

Gracias a la app de Segway y la conexión bluetooth de este vehículo, se pueden modificar muchas cosas, como las luces LED para elegir los colores más visibles, activar la velocidad de crucero, bloquear las ruedas para evitar que nos lo roben o incluso limitar su velocidad.

En cuanto a diseño, cuenta con un interesante color naranja que iba a juego con nuestro Seat Arona TGI de pruebas, aunque lo más destacado es su base: además del logo de Seat, cuenta con un dibujo adherente con relieves que recuerda a Barcelona vista desde satélite.

Vamos, que combinando ambos vehículos, no solo podremos entrar a zonas restringidas por emisiones, sino llegar de una forma cómoda hasta el otro punto de este área en muy pocos minutos. De ahí que recomendemos el uso de ambos vehículos, aunque siempre con precaución, conociendo cómo conducir un patinete y sus limitaciones legales.

Aunque aún hay falta de gasineras en nuestro país (ya os contamos qué zonas son las mejores y peores para tener un vehículo de este tipo), combinar el Seat eXS Kickscooter con este Seat Arona TGI te supondrá un ahorro a la hora de viajar o moverte por una gran ciudad… y te dará menos pereza aparcar lejos de tu lugar de destino.

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